Ya no me quiere…

Hace un tiempo una colega, que tiene un centro de crecimiento personal en Marruecos, me explicaba que su socio bereber la escuchaba explicar todos los problemas que estaba teniendo con su ex del que se estaba divorciando.

El socio la escuchaba atentamente, mientras movía la cabeza en señal de incomprensión, o quizás de extrañeza. Al darse cuenta ella, cosa que tardó en hacer por el grado de enfado en el que se encontraba, le preguntó:

– ¿Qué te resulta tan extraño?

A lo que su socio contestó, mientras seguía en su rostro la misma expresión de desconcierto:

– No entiendo que un hombre quiera estar con una mujer que no quiere estar con él

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