La ruptura de una relación o la pérdida de una identidad

Incluso cuando tu cabeza, y tu cuerpo, te dicen que aquella pareja no te hacia feliz, una ruptura produce dolor. Y durante un cierto tiempo, se hace presente una sensación de pérdida de difícil consuelo donde aquel o aquella, que ya no forman parte de tu vida cotidiana, se comportan como un miembro fantasma amputado que se resiste a declararse muerto.

Todo te la recuerda, aquel bar donde solíais tomar café, los amigos con los que acostumbrabais a salir, incluso el olor de una colonia que comparte con muchos. Pero realmente es aquel o aquella la que echas de menos? Es su presencia, o la tuya? Cuanto hay de pérdida de identidad en una ruptura?

Michael White, uno de los padres de la Terapia Narrativa, entiende que la construcción de relatos podría constituir una forma básica de asimilar nuestra experiencia en estructuras de significación que las transforman en conocimiento. Es por ello que no basta, para que haya relato de uno mismo, con presentar los acontecimientos en un orden cronológico, es además preciso que se revelen como dotados de una estructura, de un orden de significación.

La identidad se construye mediante narraciones, que nos hacemos de nosotros mismos, ayudados por aquellos que se convierten en coautores al ser personas significativas que hablan de nosotros. Y para ello no son imprescindibles las palabras, sino a veces basta un gesto, o una mirada para recordarnos quienes creemos ser.

En una ruptura dejas de ser la “pareja de” no solo para ti, sino para todos aquellos con los que hasta el momento os habíais relacionado. Y como en cualquier proceso de duelo, empieza un trabajo de reconstrucción de ese vacío.

2 thoughts on “La ruptura de una relación o la pérdida de una identidad

  1. jolanda

    Me parece muy oportuna tu reflexión, porque generalmente el enfoque frente a la pérdida es siempre referente al otro como objeto, a como nos sentimos frente a ese acontecimiento, a las emociones que se elaboran o no pero raramente a la pérdida de identidad propia que en definitiva, es lo que produce el dolor, por otra parte incomprensible en algunos casos, habitual en esas circunstancias. Es una parte de nuestra identidad por la que nos dolemos, cual Peter Pan al perder su sombra.

  2. Elisabeth

    La pérdida de una identidad es desconcertante e incluso puede volvernos descontrolados y perdidos, llevarnos a los infiernos…però si observas aprendes allí y al volver eres más fuerte!! El no sentirse sólo es fundamental, la mayor parte de las veces podemos estar muy acompañados y que nadie sepa dar esa mirada…vamos soledad total!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.